sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Mr. Bean?


En la década de los noventas, Rowan Atkinson desarrolló un personaje único en el género de comedia: “Mr. Bean” que fue protagonista de la serie inglesa del mismo nombre durante varias temporadas,  haciendo reír a miles con una comedia singular y sobre todo con la particularidad de hacer un excelente uso del humor blanco y con nulidad de diálogos.

Tras la serie, Atkinson ha tenido ligeras participaciones en cine, con películas del mismo personajes o papeles secundarios en otras comedias. Pero Johnny English (Howitt, 2003) fue su regreso al éxito, que en gran medida se debe a que su personaje (Johnny English) tiene las mismas características que Mr. Bean, sólo que el agente inglés si habla.

Por el resto, pueden imaginarse el tipo de humor que maneja la secuela “Johnny English Recargado” (Parker, 2008) que parodiando cintas de acción y espías como James Bond, crea una fórmula agradable que plantea una historia simple: Después de una arduo entrenamiento en el Tibet, English debe regresar a una misión que salvará al mundo.

No se le puede pedir mucho discursivamente a la película, predecible y una serie de secuencias cómicas, una tras otra, la chispa de Atkinson hacen que la película avance sin problemas a pesar de no tener grandes climax, y los puntos de giro sean fáciles de adivinar y muy parecidos a los secretos descubiertos en Scooby Doo.

Pero definitivamente un buen momento que hará recordar las situaciones en las que se enrollaba Mr. Bean, es lo que brinda esta película, 7 de 10. Se agradece productores y director que recurran a un humor diferente al de las películas de género de parodias, para tener variedad en cuanto humor y también poder ver una propuesta que es para público de todas las edades.



Para saber más:
http://www.imdb.com/title/tt1634122/

Terror en la Butaca


¿Se acuerdan de Tiburón (Spielberg, 1975)?  Imagínense lo misma película, solo que en vez el del mar, hay un lago, y en vez de una trama estructurada hay un historia que da para un cortometraje de 5 minutos, y en vez de que sea la película que llevo a la fama a Steven Spielberg por la innovación en efectos especiales y propuesta de suspenso con acción es “Shark Night” (David R. Ellys) y lejos de provocar miedo, terminan el lamentables risas por la puesta en pantalla.

Shakr Night, o “Terror en lo Profundo” narra la historia de Sara (Sara Paxton), que tras un trágico accidente sufrido en su pueblo que la hiciera autoexiliarse, decide volver con sus amigos universitarios para encontrarse con la sorpresa de que la casa del lago donde pasarían un plácido fin de semana con sus cuates está rodeada por toda clase de tiburones hambrientos, que les harán pedazos el plan vacacional (no es una metáfora.)

A partir de esto, la película es predecible, secuencia tras secuencia, recordamos a Tiburón por las escenas debajo del agua, y la clásica aleta de tiburón que sale del agua y se sumerge antes de acabar con su víctima.  Lo peor de esto, es que las escenas están mal logradas, técnica y artísticamente, por los efectos especiales y las actuaciones que van de lo regular a lo nefasto.

Para colmo, inverosimilitudes dentro de irrealidades, y de pronto podemos apreciar a tiburones voladores que matan en árboles y en jetskys, sumado con elementos absurdos como motivaciones de los personajes (el caso de los villanos y su explicación del plan maquiavélico con los tiburones).

3 de 10 para Shark Night, mala como el agua del lago que aparece y absurda a más no poder para dejar el intento de terror en una comedia accidental. Y si, en este momento hay varias historias buenas en el cine, aunque no estén en 3D como en el caso de Terror en lo Profundo.



Para saber más:
Shark Night 3D: http://www.imdb.com/title/tt1633356/

domingo, 9 de octubre de 2011

Relación de Acero


Muchas veces lo que necesita un lazo familiar para fortalecerse es un punto en común, un gusto, una simpatía, y esta puesta en común es lo que hace que “Real Steel” (Shawn Levy, 2011) no sea una simple película de golpes y efectos especiales, sino una historia con buen contenido y desarrollo del mismo.

La premisa de Reel Steel, o “Gigantes de Acero” es sencilla: en el futuro el deporte imperante es el boxeo de robots, por azares del destino un promotor de este singular deporte tiene que hacerse cargo de un hijo que no veía desde que era bebé, y tendrá que hacer compatible su modo de vida con el niño.

Hay muchas películas ya, que hablan de la filiación entre padre e hijo, pero lo sobresaliente de Gigantes de Acero, es que el mensaje es plasmado de manera muy natural con el desarrollo de la historia y con un elemento semiótico más interesante de lo que se haya podido presentar previamente en otras películas: un robot que simula las acciones de quien lo controla.

Charlie Kenton (interpretado por Hugh Jackman), se encarga de darle vida con sus movimientos a este robot que fue encontrado por él y su hijo. Y lo que era su escape para salir de deudas y volver a la acción profesional, se convierte en el punto de unión con su hijo, ya que “Atom” (el robot utilizado por Kent) resulta entablar una relación entre ambos que los hace valorar el cariño del uno por el otro.

Sin duda la mejor secuencia es la del entrenamiento y desarrollo de las habilidades de Atom gracias a Charlie y su hijo, no dejemos pasar también la simbólica la escena donde Atom se ve al espejo y por unos momentos simula ser el mismo.

Técnicamente impecable, los efectos especiales son de lo mejor en los últimos años, sin duda la mano de Spielberg se ve en este proyecto, que es sazonado por una excelente fotografía y buen ritmo en dirección y narrativa para platicar una historia  completamente familiar.

Así, un 8 de 10 para Reel Steel, que no sólo lidera actualmente la taquilla internacional por los elementos narrativos y comerciales que tiene (Hugh Jackman, Evangeline Lilly y robots de batalla dándose en la torre),  sino que cuenta de una nueva manera un tema universal que puede llegar al corazón de muchos: la relación de un padre con su hijo.





Para saber más:
REAL STEEL
http://www.imdb.com/title/tt0433035/



domingo, 25 de septiembre de 2011

Nuestra Belleza Miss Bala


El cine mexicano ha recurrido en varias ocasiones a las historia relacionadas con el narcotráfico, desde los hermanos Almada, hasta “El Infierno” (2010) de Luis Estrada. Esta ocasión es el turno de “Miss Bala” de Gerardo Naranjo, que ha causado revuelo entre críticas y su reciente estreno, y que además cuenta con elementos de peso para ser digna de tan positivos comentarios.

Aunque efectivamente, la historia de la película nos remite a un caso real ocurrido entre narcotráfico y la belleza de nuestro país, la película es nada predecible ni en contenido ni en fondo, ya que maneja una punto de vista sumamente subjetivo de la protagonista, sin ahondar en cuestiones innecesarias del narcotráfico, simplemente mostrando lo necesario para que la historia avance fluidamente.

Dirección elegante y estética de Gerardo Naranjo, que adecúa muy bien varios planos secuencias a las constantes situaciones en que se ve envuelta Laura Guerrero (Stephanie Sigman) en donde por azares del destino (o del contexto), se ve involucrada en el narcotráfico sin mucho que hacer en el transcurso de esta situación.

Laura tiene pocos descansos o pausas durante la película, pero es interesante como en 3 momentos tiene la opción de cambiar su destino y salir de la serie de problemas en los que se mente sin mala voluntad, finalmente el desenlace es consecuente con las decisiones que toma.

Una conclusión y final poético del director Naranjo, que lejos de ser negativo, tiene cierto toque esperanzador y reflexivo, sobre todo en la última toma, donde vemos como termina la sufrida y traumatizada Laura tras su fugaz aventura en el mundo de la belleza y el torcido y bien organizado que puede ser el narcotráfico. 

Un merecido 8 de 10 para Miss Bala, que tiene una gran producción y manejo de cámara digno de analizar en  más de una ocasión,  pero los climax no están bien definidos, así como las sorpresas o vueltas de tuerca.. Las últimas noticias, señalan que podría competir en los premios Goya e incluso en la contienda de lo Oscares. A pesar de que no sea un México digno de presumir el presentado en Miss Bala, esperemos que la belleza cinematográfica con la que se representa sea digna de reconocimiento. 

Para saber más:

Miss Bala
http://www.imdb.com/title/tt1911600/


lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Conan el Qué?

Hace cerca de 30 años, en 1982 un joven y musculoso actor saltó a la fama con una película llamada “Conan, el Bárbaro” (John Milius) la cual catapultó al entonces desconocido Arnold Shcwartzenegger.  Algunos nostálgicos recuerdan esa cinta, más popularmente transmitida por televisión abierta en Canal 5, pero lejos está de la nueva “Conan, The Barbarian” de Marcus Nispel.

Y desafortunadamente 30 años después no lograron una mejora en esta cinta de acción, sino que hace extrañar al clásico ochentero. ¿Las razones? Múltiples, pero sólo mencionaré algunas debido a lo corto que debe de ser el blog.

Este remake, comienza con una introducción larguísima, e incluso un poco cliché, con el héroe bárbaro perdiendo a su padre, después de tener una infancia caracterizada por la lucha y las perdidas de los seres amados. Después de eso viene una elipsis donde ya es todo un campeón en la batalla, aunado a una serie de secuencias de combate tras combate mostrando sangre y huesos explícita y continuamente para llegar a un final anticlimático y como al inicio… cliché.

Constantemente tiene rasgos de otras películas populares como “El Señor de los Anillos” ,  “Corazón Valiente” (guardando su distancia claro está) y ligeros rasgos de película producida por Jerry Bruckheimer.

La narrativa no sólo es lenta y redundante, sino que los efectos técnicos desmeritan la verosimilitud, ya que en cada pelea o combate termina sazonado con una situación ridícula, rayando en lo cómico, como el hecho de que una cabeza destazada abra los ojos de repente, o un pulpo gigante destroce a un guerrero que después salga disparado como resorte.

Fácilmente la película pude ser acredora a un 2, pero terminará con un 5 ya que tiene 3 puntos a su favor: la pareja de Conan, Tamara, interpretada por Rachel Nichols es atractiva para los caballeros, el actor Jason Momoa que interpreta a Conan es atractivo para las damas y Tyler Bates compone el soundtrack.

Fuera de eso hay poco que rescatar para este remake, que lo único que deja para el recuerdo es pensar mejor en el antiguo Conan de Arnold, que ya muy lejos ha quedado en la historia del cine. 




Para saber más:
"Conan, the Barbarian"
http://www.imdb.com/title/tt0816462/